La mayoría de los peruanos piensa que el actual presidente Pedro Pablo Kuczynski (PPK) en algún momento va tener que responder por los temas de mega corrupción que se publican permanentemente y que han llevado a una profunda crisis de nuestro sistema político. Es imposible que, siendo primer ministro, ministro de economía y lobista profesional no haya facilitado la participación de Odebrecht en la construcción de la Interoceánica que ahora va llevar a un primer pez gordo a la cárcel como es Alejandro Toledo, sino todo un andamiaje que sirvió para la corrupción. El tema es descifrar, investigar y procesar en qué medida ese armatoste fue dispuesto con el afán de robar y en qué grado estuvo vinculado el presidente.

El tiempo para todo este proceso será largo y tal vez no alcance los años que le quedan en el gobierno, en ese lapso está la posibilidad de pasar a la historia y no estar considerado dentro de los peces gordos. Porque, valgan verdades, Alejandro Toledo es el pez más pequeño. Un boquichico, un pejerrey. No supo construir un grupo político, porque no tienen las habilidades políticas para defenderse, es más, ni siquiera tiene amigos sino una esposa posiblemente cómplice. Los otros peces gordos son más difíciles de procesar y capturar. Ya sabemos que Alan García tiene sus aliados judiciales y políticos y en contra de Ollanta Humala no han salido cosas concretas desde las denominadas delaciones brasileñas.

Pero si, como todo apunta, la administración judicial ha obtenido un grado de independencia y honestidad que está sirviendo para este zarpazo de lucha contra la corrupción que estamos viendo, la duda es si alcanzará a los cinco peces gordos de nuestra historia reciente. Uno en la cárcel, uno en proceso, dos en salmuera y ¿hay uno en el gobierno? Las últimas medidas dadas en el mensaje de PPK en contra de la corrupción son evidentemente debido a la presión y el cargamontón social y mediático que se ha generado por el tema Odebrecht. No es voluntad propia, porque si así fuera en el inicio de su gobierno hubieran podido ejecutarse.

Es claro que la debilidad política del gobierno lo va a empujar a ir implementando medidas similares. La marcha de hoy, por ejemplo, es un indicador para saber si a este gobierno le va seguir temblando las piernas por el alcance que pueda tener estas revelaciones. Pero existe la posibilidad de adelantarse a todo y a todos. Pasar a la historia tal vez ejecutando realmente medidas para capturar a los otros peces gordos que obviamente no querrán irse solos y en esta medida echarán en su desesperación al actual mandatario, porque en el poder todos se conocen.

Más allá del perfil económico que algunos exigen que cambie (sin darse cuenta que finalmente ganó esa opción y no la izquierda) lo que deberían hacer es ejercer presión para que haya una limpieza de todos y en ese camino el propio gobierno saldrá magullado sino caído, pero con algo de liderazgo podría servir de catarsis y transición nacional. El tema es que si la vida, el espíritu, las ganas y el bolsillo de PPk lo querrá.

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