Un año más, una vez más, tendremos ferias navideñas que son verdaderos distintivos de la mediocridad e irresponsabilidad de las municipalidades de Belén y Maynas, en las personas de sus alcaldes respectivos, Richard Vásquez y Adela Jiménez.

A menos de 45 días que los comerciantes informales tomen las calles en Belén con el aval de la autoridad edil de dicho distrito y otro grupo, los menos, vayan a donde la gestión de Maynas les lleve; solo tenemos la certeza que jamás hubo planificación al respecto. Nunca le dieron la importancia del caso a este problema que atenta año a año la tranquilidad, seguridad y orden de la ciudad, concretamente en las inmediaciones del mercado de Belén y de las ferias gitanas de la muni provincial.

Lamentablemente, las gestiones que se van, tan solo han continuado con la actitud de sus antecesores, se irán teniendo cero de nota por no haber sido capaces de solucionar y desactivar estas verdaderas bombas de tiempo. Han podido trabajar de manera conjunta pero no les dio la gana, el egoísmo y la angurria pesó más.

Ahora, solo nos queda cruzar los dedos, prenderle una vela al santo de nuestra devoción, para que durante estas fiestas de Navidad y Año Nuevo, no ocurra nada malo. Que todos esas conexiones eléctricas artesanales e informales, que la tugurización y el desorden, que esa acumulación de material altamente inflamable y el caos vehicular, no sean la causa de activar las alarmas. Dios no lo quiera.

Pero al mismo tiempo, debemos exigir a las autoridades que asumirán sus responsabilidades el 1 de enero del 2019, que nos digan qué van a hacer, qué solución tienen, cuál será el plan para que Iquitos tenga una Feria Navideña y otras similares en un lugar seguro. Necesitamos un Campo Ferial como lo tienen otras ciudades que se precian de tal. Por lo tanto, no les estamos pidiendo nada del otro mundo ni que descubran la pólvora. Tan solo, que se pongan a trabajar pensando en la ciudadanía.

Hay que llamar a la sensatez a los mismos comerciantes. Deben dejarse de engreimientos y caprichos. La ciudad no está obligada a seguir cumpliendo con ellos, más si su posición es abiertamente de chantaje y prepotencia. Nadie tiene derecho a cerrar las calles, mucho menos para lucrarse. Son ellos los primeros en que deben pensar en sus hijos y sus familias, accediendo a participar de Ferias seguras y decentes.

Finalmente, los ciudadanos debemos ser los primeros celosos en exigir una feria que cumpla con las exigencias de toda feria a nivel nacional y hasta internacional. Mientras sigamos acudiendo con nuestros menores hijos a comprar en estos espacios peligrosos tan solo abonaremos para que vendedores y autoridades crean que nosotros estamos de acuerdo con sus ferias y que nos gusta esos puestos de ventas impresentables, que no nos importa la seguridad ciudadana y por lo tanto que sigan teniendo vida esas Ferias Navideña de la vergüenza y que le guiña el ojo permanentemente a la tragedia. Como ven, todos tenemos nuestro grado de responsabilidad. ¿Lo asumimos de una buena vez? ¿Tú que dices?

**La última información da cuenta que el alcalde de Belén, no dará luz verde a la Feria en Próspero. En todo caso la misma será solo de 3 días.

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