¿Somos una sociedad, la peruana, violenta y conflictiva?

El Instituto de Estudios Peruanos (IEP), y la Fundación Gustavo Mohme Llona han realizado una encuesta “La ciudadanía desde la escuela: vivir en el Perú” que se ha hecho pública. Fue en octubre del 2015, se aplicó la encuesta en 22 escuelas públicas ubicadas en zonas urbanas marginales de las ciudades de Arequipa, Ayacucho, Iquitos, Lima, Piura, y de la Provincia Constitucional del Callao. Quien tiene interés puede acceder a la encuesta que está colgada en los portales web de esas instituciones. La encuesta tiene mucha miga, y pueden dar pie a más aproximaciones. Se señala en la encuesta que la sociedad peruana es peligrosa, violenta, conflictiva, hostil, discriminatoria y desigual. En el ámbito de la segregación nuestra convivencia está marcada por los prejuicios y la discriminación, en este punto solo confirmar que casi todos y todas hemos vivido esas experiencias en la escuela. De acuerdo con esta encuesta en los colegios se señala que los pobres, personas con discapacidad física y mental y homosexuales son los más discriminados (en Iquitos se acentúa en este último colectivo ¿será por los machos alfas y pelo en pecho que pasean por pueblos y calles?). Además, hay un dato la mar de preocupante cuando se dice que: “Alrededor de un 40% de docentes y padres y madres de familia piensa que los pobres son pobres porque solo quieren vivir de la ayuda del Estado o porque no se esfuerzan lo suficiente.

De manera similar piensan alrededor de un 25% de los estudiantes entrevistados”. Este mismo razonamiento está en muchos lugares del mundo, en especial en Estados Unidos, es una prédica conservadora mal enfocada porque ignora un país como Perú con tremendas desigualdad, con población culturalmente diferenciada y con abismales limitaciones de acceso a la salud o educación. Esta orientación siembra el virus del individualismo patológico que es trágico en un país como el nuestro. Pero hay un dato que llama poderosamente la atención cuando gran parte de los encuestados señalan que los indígenas son pobres porque son menos inteligentes ¿?, ¿Hacia dónde estamos caminando? Con estos dos datos de la encuesta es para que las autoridades se pongan manos a la obra inmediatamente, no se puede ir engrosando esa deriva que nos lleva al abismo social. Añadir que los y las estudiantes perciben, y ratifican, que somos un país profundamente desigual – salvo para algunos ciegos que no quieren verlo. Con todos estos datos Perú es un polvorín socialmente hablando. De acuerdo con algunos estudios se señala que en países profundamente desiguales el tema de una guerra civil o un conflicto armado interno, como lo fue Sendero Luminoso, está muy latente. Sí la clase política y la sociedad civil no toma nota de esta información nublado futuro nos espera.