¿Solo el frutero?

¿Acaso desconocemos que hoteleros, prestamistas, ferreteros, fruteros, madereros y más han convertido a Iquitos en la más grande lavandería de la Amazonía  peruana?

ESCRIBE: Jaime Vásquez Valcárcel

Mientras cerca de medio centenar de policías buscaba por varias calles de Iquitos a los asaltantes del último domingo,  un alto oficial se quejaba porque antes los vecinos de Iquitos permitían el ingreso a sus domicilios para atrapar a los delincuentes y hoy no solo los esconden sino que niegan todo tipo de información. Y más allá de la comprensible queja policial está el terror colectivo que se apoderó de los iquiteños porque con una frecuencia terrible se asalta y se mata. Los periodistas –dejémonos de hipocresías- felices porque es nuestra chamba y la adrenalina se eleva con estos avatares, sobre todo los corresponsales y los que cubren policiales.

Una relación nada agradable es la de los últimos días. El viernes 2 una intervención cinematográfica en la zona de Belén a una de las tiendas más poderosas de Iquitos. El viernes 9 un asalto en el centro de la ciudad a una entidad bancaria en la que una mujer se llevó con una tranquilidad cínica cerca de 20 mil soles. El domingo apenas iniciada la tarde se frustra un asalto en Belén pero en el tiroteo se deja al borde de la muerte a una mujer de 24 años que estaba en el noveno mes de gestación. Si eso no es una ola de violencia preocupante, mejor que nuestras autoridades se vayan por donde hacen trabajos los chinos: la alcantarilla.

En medio de toda esta histeria colectiva ya nos hemos olvidado que en la gestión anterior –esa que lideró don Salomón, el mismo que ha negado a su compadre más que el apóstol Pedro a Jesús- se gastó una fortuna para colocar cámaras de vigilancia para combatir a los delincuentes. Ya nos hemos olvidado que esas cámaras están inservibles y que deberíamos exigir a los de turno que defiendan nuestra tranquilidad. Ya ni siquiera pedimos al administrador de la provincia que elabore un plan de seguridad ciudadana porque nos hemos dedicado a preocuparnos que no viaje tanto.

Y nos asombramos porque un frutero de la década pasada hoy puede exhibir signos exteriores de riqueza que lo muestran como un pobre diablo en medio de su opulencia. Porque hay que se bien estúpido –pero bien estúpido- para edificar construcciones por el simple hecho de poseer sin conjugar el verbo disfrutar. Y nos tapamos el rostro ante esas evidencias porque en el fondo queremos vivir con más fruteros. No importa que se les pudra la pera en el intento, que sean unos completos ignorantes de las cosas buenas, que se multipliquen como los conejos aunque no prueben zanahoria. ¿Acaso desconocemos que hoteleros, prestamistas, ferreteros, fruteros, madereros y más han convertido a Iquitos en la más grande lavandería de la Amazonía  peruana?

1 COMENTARIO

  1. pos apoyo ese comentario mi querido jamesssss…perola lavandxeria llamada IQTS tambien lava dinero de las coimas de las autoridades por eso no se invierte en seguridad…donde estan los 15 millions de soles del proyecto del alcantarillado para la seguridad de la obra en general? en algun bolsillo de aguna autoridad(es)…ya pe maestro investiguen, o si saben pos sean imparciales y diganlo a la poblacion…sino es un saco roto todo lo que escribimos….

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