Naufragio

Por Miguel Donayre Pinedo

La crisis económica del norte económico apunta hacia el modelo único o casi único. No hay más solución que la mano invisible de los mercados. Ellos corrigen los defectos, eso al menos en la teoría como la purga de Benito. Pero uno de las razones de la crisis es la especulación que es la patología del mercado y para frenar eso debe pasar por una regulación, y los especuladores se tapan los oídos y los ojos, no quieren ver ni escuchar esa palabra. Es que así no es el negocio, dicen. Hablar de regulación es como la kriptonita para Superman, huyen. Pero la márgen de esas disquisiciones, la vida social es más que fríos números, es también emoción o emociones de personas de carne y hueso que tienen  sus ideales, sus luces, sombras, alegrías. No todo pasa por la regla patrimonial como se nos quiere vender. Pero esto no se toma en cuenta. Es sumar y restar, y eliminar el gasto público. Es un malsano utilitarismo. Pero por más que se trate de buscar otras posibles soluciones a la salida de la crisis, tercamente se apuesta que la receta es hacer ajustes estructurales y favorecer a los que más tienen, desdibujar el modelo de Estado de Bienestar, modelo que en el fondo promueve valores como la igualdad, la solidaridad que son valores que no entienden los mercados. En este proceloso mar de economía pura y dura, estamos en pleno naufragio.