En la búsqueda bibliográfica de un ensayo que trabajo sobre la escritura en la floresta me encontré con algunas sombras de la conquista y las caucheras que todavía persisten en nuestros días en el imaginario amazónico y no amazónico. Algunos son de anécdotas, pero que revelan mucho la vida social en los bosques. Así me puse a hurgar en las regiones de la floresta sí hay algún eco. En la región de Ancash por ejemplo encontré a una provincia de ese departamento/ región con el nombre de Carlos Fermín Fitzcarrald, el cauchero que murió en Madre de Dios es recordado por todo lo alto – en Iquitos hasta hace poco había la calle Julio C. Arana. Hay una película de Werner Herzog sobre Fitzcarraldo. En un barco museo acoderado en las orillas del Amazonas pasan la película y es mencionado como uno de los protagonistas de la historia en la selva. Recordemos que la Amazonía también involucra regiones andinas como por ejemplo, la ciudad de Quillabamba donde señalan la existencia de 16 pisos ecológicos que también tiene territorio de selva alta o rupa rupa, lo digo para ampliar las miras de la fronda. En la Amazonía continental en Colombia en el Departamento de Amazonas encontré corregimientos departamentales con evocación cauchera como por ejemplo: La Chorrera, El Encanto, entre otros que eran los nombres de las estancias caucheras del período de Julio C. Arana. Sobre la abundancia de recursos naturales en la floresta continental también hay recuerdos como el aeropuerto de Bogotá lleva por nombre El Dorado o una provincia en la Región de San Martín en Perú tiene el mismo nombre de El Dorado cuya capital es San José de Sisa. De alguna manera u otra la conquista de la manigua o el período del caucho todavía persiste en la mollera de mucha gente, pero debería ser mirado con otros ojos.

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