La vida social de los países se recrea a través del paisanaje. De las personas que vivimos en ella, le dan su color y calor particular, son la sal y pimienta que se requiere para un mejor sabor. Las especias le dan ese valor añadido. Seguro que en el mundo hay situaciones así que le dan una dimensión humana por más contradictoria que sea esta. Hace un tiempo atrás vi el reportaje en la tele en la que entrevistaban a una persona china afincada hace años en Madrid y en España. Este señor de amabilidad oriental administraba un bar, un bar de toda la vida con sus respectivos parroquianos, tapas y servilletas en el suelo dignas de una taberna costumbrista. En el momento del reportaje estaba muy cerca las elecciones al Congreso y el ciudadano chino con DNI español, para fastidio de aquellos que proclaman lo castizo por delante y no entienden el nuevo mundo, dijo muy suelto de huesos que votaría por el partido conservador. Además añadió con gracejo y muy ufano, ser un admirador del dictador Franco del cual tenía fotografías con las banderas del aguilucho de por medio. Lo que llamaba la atención es que su posición política coincida en coordenadas con el partido conservador que tiene un discurso contra la inmigración ¿no es tirar piedras contra tu propio tejado? Otro caso de esta turbación ontológica, para llamarla con cierto eufemismo, es la de un muchacho negro que es devoto militante y sale en las fotografías con los líderes de un partido de extrema derecha (sabemos que en España los límites de la derecha y la extrema derecha son tan difusos y tenues) cuando es por todos conocido que ese partido el relato que cuenta es todo lo contrario a la inmigración, es vista como mano de obra barata temporal, es decir, como objetos y para rematar los inmigrantes no son bienvenidos. El partido al que se suma este muchacho negro tiene pavor a las viejas nuevas situaciones sociales como la homosexualidad, matrimonio del mismo género, la muerte digna entre otros, pero este muchacho sin complejos, de origen cubano como dicen por aquí, ondea vivamente una bandera rojigualda cuando sale sonriente en medio de esos gerifaltes xenófobos y aporofóbicos ¿Estamos ante caso de personas confundidas?

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