Droga en la nave sumergida
En la hundida nave Camila, en lo profundo de uno sus ambientes, en el secreto de una de sus secciones, viajaba un cargamento explosivo, letal: droga. En la insistencia de las tareas de rescate se acaban de encontrar 16 kilos de pasta básica. Podría haber más de esa mercancía dolosa que iba a engrosar el mercado del vicio. Todo dependerá de las labores de rastreo y de búsqueda. Pero no importa la cantidad. Importa saber que ahora el propietario de dicha embarcación no puede seguir jugando el mismo papel de negar todo. No puede seguir diciendo que todo estaba en regla, que todo iba dentro del marco de la ley, que nada había fuera de las normas vigentes. Se acabó esa obsesión por limpiarse las manos, por fingir inocencia. Eso no es todo.