Estando próximas las elecciones municipales y regionales, hay mucha expectativa por saber y conocer las diferentes propuestas de cada candidato, partido o movimiento político que se presentara en las elecciones, por lo que las entrevistas, discursos mediáticos y hasta sus publicaciones en las redes sociales nos informan sobre ellas. Sin embargo, apelando al control social, el cual tomamos como lineamiento en la presente columna, es imperante aceptar que nos enteramos más sobre las propuestas de los candidatos a través de las redes y medios olvidándonos de la exigencia del “plan de gobierno”.

En ese sentido, se entiende como “plan de gobierno”, al conjunto articulado de propuestas adecuadamente delimitadas que nos presenta un partido o movimiento, por lo que no se trata de un documento personal del líder, sino, en el documento por medio del cual el partido o movimiento en su conjunto nos indica sus apuestas, planes y metas de gobierno, por lo que deben contener la visión, principios, estrategias e instrumentos adecuados para lograr los objetivos y resultados propuestos. En otras palabras, el “plan de gobierno” es una guía de gobierno que presenta el partido o movimiento político, a través del candidato, a la población.

En ese sentido, como ciudadanos socialmente responsables, es imperante conocer además del “plan de gobierno”, la visión de país, es decir la ideología con la cual se maneja el gobierno central, a fin de saber si las propuestas esbozadas en el plan son viables o no, y qué problemas públicos priorizará el gobierno central para el desembolso del capital necesario para cumplir las propuestas.

Asimismo, el “plan de gobierno” nos delimita las formas que tomaran los partidos y/o candidatos si son elegidos. Teniendo en cuenta que gobernar implica gobernanza y gobernabilidad, entendiendo la primera como la forma en que el gobierno se vincula con los actores e instituciones, y la segunda como las condiciones y capacidades para resolver los problemas públicos, ante ello, el profesor Carlos Alza, director de la Escuela de Gobierno y Políticas Públicas de la Pontificia Universidad Católica el Perú, señala que:

“Debemos poner más atención a los Planes de Gobierno que deberían hacer las veces de contrato político entre el nuevo gobernante y los ciudadano y ciudadanas que le dimos los votos. Mejorar las reglas para su registro y monitoreo es indispensable, pero también fortalecer la vigilancia social, el seguimiento por parte de los ciudadanos para saber si lo propuesto se condice con lo que se hace. Sino es así, tendremos que exigir junto a la oposición que se haga, o deberemos tener claro que no se hizo y castigar en la próxima elección no votando por ellos.” (Alza 2015)

Conforme a lo desarrollado en la presente columna y tomando la conclusión precisa del profesor Alza, no hago más que suscribirla, haciendo hincapié en la necesidad de más control social o vigilancia social, como lo llama él, toda vez que sin ella las cosas seguirán tal cual están ahora y no se cambiará nada de lo que nos quejamos (políticos corruptos, mentirosos, promesas que no se cumplen, etc.), es momento de hacer las cosas diferente, es por ello que estando próximas las elecciones regionales y locales, la pregunta cae de madura, ¿hay algún “plan de gobierno” que nos delimite el accionar de los candidatos, partidos o movimientos políticos, si es que son elegidos?

Miguel Angel Rojas Rios

Abogado

Maestrando en Gobierno y Políticas Públicas

rojasr.miguel@pucp.edu.pe

BIBLIOGRAFÍA

ALZA, Carlos

2015      «¿Y los planes de gobierno?” WordPress: Consultado el 27 de febrero de 2018

https://carlosalzabarco.wordpress.com/2015/10/31/el-plan-de-gobierno-como-contrato-politico/