Por la tardes como si fuera un concierto de voces y de predicciones, casi al unísono, las personas encargadas de la meteorología auguraban, profetizaban para el día siguiente una tormenta de las grandes, la persona del tiempo cuando lo anuncia por la tele, en un close up, sus ojos brillaban como si estaría ante un escenario perfecto, claro seguramente para él. El mapa del tiempo en sierra de Segovia está con iconos de nubes negras y un signo de rayos. La noticia la tomamos con cierto escepticismo. Los días anteriores habían predicho tormenta y lluvia, y el sol era lo que más brillaba y pudimos hacer caminata por los alrededores entre ladridos de perros de las cercas de algunas casas (parece ser que los dueños o dueñas, con gran crueldad, dejan solos a estos animales en las casas y con un hambre voraz a estos caninos; es un acto de poca compasión de cara a un ser vivo). Así con escepticismo del clima para el día siguiente nos fuimos a dormir. Dormía como un roque y el estruendo de un rayo me hizo saltar de la cama. Esta vez las personas del tiempo dieron en la diana. Llovía a cantaros. Se escuchaba el adormecedor (y monótono) sonido de la lluvia y me desperté. S todavía dormía y lo primero que hice fue abrir la ventana de la terraza que da a unas verdes colinas. Llovía muy fuerte acompañados de relámpagos, rayos y truenos. El cielo mostraba los trazos de la tormenta eléctrica. En mi memoria locativa amazónica me hizo recordar los días de lluvia en la selva. Es que con la lluvia todo cambia. Muta. El lugar no es el mismo, se transforma. Milagros, mi suegra, me pesca mirando la lluvia como un poseso a través de la ventana, con la nariz en los cristales. Le digo que es un placer escuchar la lluvia. Me mira como si fuera un chalado y sonríe. El paisaje mojado me seduce cada vez más. S a un rato grita que está cayendo granizo. Y caían las bolas de hielo con furia. La tranquilidad de hace unos días se ha transformado, es la lluvia. El ambiente cálido se ha puesto más frío, Milagros anuncia una casera sopa de ajos, si, apetece una sopa de ajos. Que siga la lluvia.
http://notasdenavegacion.wordpress.com