En el embarazo y durante la lactancia los senos sufren cambios. Lo más común es que aumentan de tamaño, aparecen las estrías y hay dolor de espalda. Darle los cuidados necesarios a tus pechos mientras das de mamar es algo bastante importante para cuidar tu salud.

La mastitis o grietas en el pezón es la complicación más común de la lactancia. No hay que esperar a que acabe la etapa de amamantar para darle el cuidado necesario a los pechos. Es importante que la madre cuide su cuerpo también desde el inicio del embarazo.

Durante el embarazo es importante prevenir las estrías en el abdomen y pechos. Utiliza una crema hidratante. Si ya tienes grietas en los pezones puede utilizar cremas de lanolina. Un buen remedio natural para la mastitis es la misma leche materna. Después de amamantar aplica un poco de leche sobre el pezón y déjala secar.

Es importante utilizar un sujetador apropiado para dar de mamar y así evitar la caída de los senos. Puedes utilizar un sujetador que se adapte a la nueva figura, que no oprima los senos, sin aros ni tirantes anchos y, de preferencia, que sea de algodón.

Es necesario estar bien hidratada y tomar una ducha diaria. Limpia tu pecho antes de amamantar. Si usas discos protectores en los pezones, cámbialos con frecuencia para que no dañen tu piel por la humedad.

La correcta posición del bebé a la hora de la lactancia ayudará a cuidar tus pechos.

Después de dar de mamar puedes tomar una pelota