Good Bye Tia María

MANIFESTANTES SE ENFRENTAN A LA POLICIA POR TIA MARIA.
MANIFESTANTES SE ENFRENTAN A LA POLICIA POR TIA MARIA.

Hasta hace poco había un sentimiento casi consentido entre los pobladores del valle del Tambo (que se sustenta además en encuestas que hicieron, de parte, la empresa Southern) sobre la instalación del proyecto Tía María en la zona. Hace años existieron tres muertos luego de una protesta inicial, la empresa y el gobierno permitieron que la Unops intervenga y luego de un estudio determinaron que había más de cien observaciones que levantar y luego de eso durmieron el sueño de los justos.

Si existe un proyecto que invertirá más de 1300 millones de dólares lo mínimo que debió hacerse es lo que PPK llama el adelanto social, es decir, invertir en solucionar todos los problemas de servicios básicos y generar las condiciones para que la minera intente cambiar su rostro de saqueadora y contaminante que mantienen aún entre Moquegua y Tacna donde, para evitar protestas contra sus proyectos encaminados, ha tenido que invertir diez veces más de lo que ha prometido en el Valle del Tambo.

Peor aún intenta, a través de los congresistas que más perecen operadores de este capital, hacer entender en Arequipa que la minera en Tambo (150 km al sur) traerá más consecuencias positivas que negativas. La ciudad blanca es el campamento minero de Cerro Verde que ahora amplía su inversión y que aguanta a regañadientes a la empresa porque de alguna manera la rueda económica que genera beneficia al arequipeño, pero no porque estén convencidos que la extracción sea el camino para el desarrollo de la región.

En ese letargo jamás Southern se preocupó de sentar las bases de una minería responsable. Apeló al rol político que ejerce el gobierno para imponer el proyecto y las consecuencias son visibles. Un muerto esta vez y una creciente antipatía por el proyecto y, desde el inicio de la huelga, nadie se preocupa por buscar interlocutores válidos por lo que la única posibilidad que se vislumbra ahora es la venta de la concesión.

Que lo haga Southern a una empresa internacional con mayor credenciales que se contrate vigilancia satelital sobre hechos de contaminación que se adviertan a través de aplicaciones en celulares de lo que está pasando todos los días a los pobladores de la zona y, finalmente, hacerlos coopropietarios del capital como única alternativa para que el proyecto salga adelante sino estamos ad portas de ver como existe un segundo Conga para este gobierno que podría terminar con su capital político cada vez más débil.

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