La inseguridad vuelve a golpear en horas donde uno menos lo espera. Un violento robo se registró al mediodía del martes 28 de abril en una vivienda del barrio Bolognesi, en la ciudad de Yunguyo, donde un grupo de delincuentes armados ingresó a un domicilio y huyó con dinero en efectivo y objetos de valor.

El hecho fue reportado alrededor de las 12:20 p.m. al personal de serenazgo, que llegó hasta el jirón Fortaleza tras la alerta de los vecinos.

Delincuentes actuaron con organización

Según el testimonio de la víctima, Jorge A.C. (37), todo ocurrió en cuestión de minutos. Al regresar a su vivienda junto a su esposa, encontró una camioneta Toyota blanca estacionada en la puerta, mientras el ingreso al inmueble permanecía entreabierto.

En el exterior, un sujeto vigilaba la zona. Era el “campana”. Al notar la presencia de los propietarios, alertó a sus cómplices. De inmediato, tres individuos con pasamontañas y portando armas de fuego salieron del interior de la vivienda.

Sin perder tiempo, abordaron el vehículo y escaparon por la avenida Circunvalación, dejando tras de sí un escenario de desorden y temor.

Vivienda fue completamente rebuscada

Tras la llegada de la Policía Nacional, se realizó la inspección del inmueble con autorización del propietario. El resultado fue claro, al menos dos ambientes habían sido completamente revueltos.

Colchones volteados, pertenencias esparcidas y daños visibles evidenciaban que los delincuentes buscaron dinero u objetos de valor con rapidez. Según el agraviado, lograron llevarse aproximadamente 5,400 soles en efectivo, además de una laptop.

Operativo sin resultados

Efectivos policiales desplegaron un operativo en la zona tras el robo, pero no lograron ubicar a los responsables. La víctima fue trasladada a la comisaría para formalizar la denuncia correspondiente en el área de investigación de delitos.

De acuerdo con información preliminar, el asalto habría sido ejecutado por una banda de al menos cinco integrantes, lo que refuerza la hipótesis de un accionar planificado.

Lo que deja este caso es una alerta clara, el delito no distingue horarios. Y mientras no haya respuestas rápidas, la sensación de inseguridad sigue creciendo en zonas donde antes estos hechos eran menos frecuentes.

Lea la nota original aquí o visita el medio El Objetivo

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí