Seguro contra las tinieblas

La pobre tarde de ayer, la triste tarde ya pasada,  mientras los entusiastas redactores hacían este diario, amenazados por la hora del cierre, estalló un brutal  atentado, una atroz conflagración, una terrible hecatombe. La reiterada tragedia no figura ni en pintura en las  partes policiales, en los informes de Defensoría o en las calamidades naturales de Defensa Civil,  lo cual es un absurdo dentro de los tantos absurdos que nos asedian o acosan. Puesto que las víctimas somos todos nosotros (as) y no tenemos a nadie a quien acudir para  pedir una reparación civil  de los males y daños que nos causan los apagones.

En  la calle Trujillo volvió a aparecer el terrible, siniestro, desgraciado corte de luz. A oscuras, con la grosería o la maldición en los labios, nadie podía hacer nada, ni siquiera llamar a la empresa para informarse. A oscuras, a ciegas, entre las repentinas tinieblas, era resignarse a esperar que volviera la luz. Era no ser nada ni nadie en medio de las tinieblas provocadas, porque no se podía ni ensayar titulares con los equipos paralizados por la voluntad eléctrica de una empresa inútil. O de inútiles.

Desde el primer apagón que hubo en Iquitos, día y hora  en que apareció la electricidad con bombos  y platillos que alabó un ingenuo Navarro Cauper, hasta el apagón de ayer, se ha perdido una fortuna. En cifras, en soles o en nuevos soles. En el presente, no se suele medir la cantidad de tiempo, oportunidades, dinero que se pierden por falta de luz. Ello es peor que el absurdo. Los usuarios, que pagan mensualmente las facturas, que están al día en medio de cortes y racionamientos,  no pueden seguir perdiendo tanto. Es hora de revindicar a esa víctima  de siempre. Sugerimos a quien corresponda, o sea a nadie, que se establezca  el seguro universal contra apagones.

1 COMENTARIO

  1. Realmente estos señores hacen lo que quieren y nadien dice nada son unos ladrones descarados peor que los que salatan en laoscuridad , yo soy uno de los afectados y aquien acuidir para que nos debuelban lo que se nos malogro encima nos facturan tremdamente beuno no tengo palabra para calificar a esos paisanitos que se cren dueños , el pueblo debe parace y pedir que se languen esos paisanitos de loreto no cren

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