A raíz de la lectura de las novelas “Estanque de ranas” y “El búho de Queen Garden Street” en Isla Grande, se organizó un paseo o ruta literaria por el centro histórico o zona monumental. El paseo tenía muchos significados como el deambular por sus calles de la mano de la novela “Estanque de ranas” que es una manera de sumergirse en la trama contada y sus personajes. Es aproximarse a la historia novelada de una manera diferente. Como garbear  y otear las calles de Estambul recordando pasajes del texto de Orham Pamuk sobre su ciudad como la célebre Torre de Gálata o de las  azules aguas del Bósforo por donde pasaban buques de gran calado que hacían temblar las casas. O los rincones de Dublín de James Joyce en el “Ulises”. Las participantes de este peregrinaje entre la historia y el presente fueron las alumnas del tercer grado del Colegio “Sagrado Corazón”, antes habían desmenuzado las historias en clase, alrededor de veinte muchachas, muy entusiastas, quienes asían ejemplares de las novelas. También se sumó al paseo la regidora de la Municipalidad de Maynas Maria Elena Lau Soria, quien acompañó un tramo de la caminata, mostrando así su sensibilidad cultural para este tipo de actividades. La idea de esta peculiar excursión partía de las siguientes premisas: se había previamente elegido pasajes de la novela y en cada estancia o parada del paseo – se identificaron alrededor de doce, se leería un fragmento seleccionado del texto. La línea de partida empezó en la calle Putumayo 163, en el piso donde vivía el protagonista o donde se inicia la novela, de acuerdo al primer párrafo. Se quería bucear el contexto de quien está contando la historia y sus tercas ilusiones: mostrar la zona monumental bajo el caos y el deterioro en que sobrevive, el avance inmobiliario con poca sensibilidad hacia la protección de los bienes culturales, el ir y venir de gentes, el café de Pedro, la plaza donde los pintores exponían al público sus oleos y acuarelas, entre otros ingredientes. En cada parada, luego de leer el párrafo escogido, las chicas hacían sus preguntas y apostillas del texto, se aprovechaba la oportunidad para contar sobre el patrimonio monumental en que estamos rodeados – se puede notar que cada día hay poca empatía urbanita sobre estos bienes. Señalar al dueto que se aupó desde el principio hasta el final del paseo literario: la bulla perenne de los motocarros y la ausencia de los medios de comunicación para esta actividad cultural (no estuvo ni la editorial de la novela). Es Isla Grande, donde la historia se diluye en la memoria sin darnos cuenta, me reprochaba a mí mismo.  Finalmente, como apoyo visual a la caminata se abrió un muro/pared de Facebook, La ruta literaria de “Estanque de ranas”, allí se puede ir colgando fotos y comentarios sobre el paseo, está abierto a todos y todas.

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Agradecer a las profesoras Rosa y Selia del Sagrado Corazón quienes estuvieron en toda la caminata, a Rafael Meza, a Fofó Franco Alonso, a Rosa García de la DDC- Loreto

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