Consorcio contra el vicio
En un entretenido caos de dimes y diretes, un cruce de versiones encontradas y un duelo verbal que no quería terminar, se extraviaron hace poco dos conocidos personajes de nuestra ciudad. Uno de los integrantes de la Policía Nacional y el señor Juan Carlos Gálvez Mondragón no pararían hasta ahora, esgrimiendo sus irreductibles puntos de vista. Es decir, se mantendrían siempre en sus trece. El motivo de tan encarnizado duelo era la apabullante presencia del vicio en un sector de esta ciudad. En la comunidad de San Juan, la venta de droga es persistente, insistente, visible. Los lugares del mal negocio son conocidos y la venta prohibida se hace a la vista y paciencia de tantos, a la luz del día, a la sombra de la noche pecadora. Pese a todo lo que se ha hecho hasta ahora -operativos, batidas, detenciones- el negocio prosigue floreciente en el delito.
