La presidenta del Consejo Regional de Arequipa, Norma Alejandra Ortega, informó sobre esta problemática luego de sostener una reunión con la Asociación de Pacientes Renales de la Zona Sur de Arequipa. Durante el encuentro, los pacientes, en su mayoría procedentes de la provincia de Camaná, solicitaron la descentralización del servicio de diálisis para reducir los largos viajes que realizan de manera frecuente para acceder a su tratamiento.
Según explicó Ortega, actualmente no existe un servicio de diálisis en Camaná, por lo que los pacientes deben trasladarse hasta las ciudades de Arequipa o Mollendo para recibir tratamiento. Esta situación también afecta a personas procedentes de las provincias de Caravelí, Condesuyos y Castilla, quienes enfrentan largas horas de viaje para acceder a esta atención especializada.
«Solo en Camaná ya se han registrado cerca de 30 pacientes», enfatizó la presidenta del Consejo Regional de Arequipa.
Pacientes deben recorrer largas distancias para recibir atención
Jóvenes y adultos mayores con insuficiencia renal deben viajar hasta tres veces por semana para recibir sesiones de diálisis, un tratamiento fundamental para preservar su salud y calidad de vida.
Frente a esta situación, la consejera regional resaltó el papel que debe asumir el Estado para garantizar la atención de estos pacientes. Si bien reconoció que la implementación de servicios de diálisis implica una importante inversión económica y personal especializado, sostuvo que existe una necesidad urgente que debe ser atendida. «Sabemos que es costoso, sabemos que necesita de personal; sin embargo, el Estado tiene que estar para poder atender esa clase de demandas» manifestó.
Solicitan descentralizar el servicio de diálisis
Ante esta situación, los pacientes solicitan la descentralización del servicio de diálisis. Proponen dos acciones concretas: la implementación de una unidad especializada en el nuevo hospital de Camaná y la gestión para el envío e instalación de máquinas de diálisis en los hospitales de esa provincia.
La demanda busca garantizar una atención oportuna para decenas de personas que dependen de este tratamiento para sobrevivir y que actualmente deben realizar largos desplazamientos cada semana para acceder a él.





