[MENORES ABRIERON LA PUERTA CON MARTILLO Y CORRIERON A PEDIR AYUDA].

De igual forma se conoció que al menos fueron unas diez las jovencitas traídas desde los caseríos y pueblos a orillas del río Itaya donde de ser liberado continuaría trayendo nuevas víctimas.

No existen calificativos para nombrar a este mal hombre que fue descubierto de sus más enfermizos deseos sexuales al violentar sexualmente a dos menores de edad que fueron traídas desde el distrito de Mazán para realizar trabajos de casa. Según informaciones el condenable episodio se repitió muchas veces dentro del predio ubicado en la calle Florida, en el asentamiento humano Francisco Secada Vigñeta por parte de Milton Dahua Puji de 63 años, quien con engaños y amenazas – según palabras de las afectadas – las obligó a ceder a sus bajos instintos.

«Con engaños nos trajo desde Mazán para trabajar hace dos meses y desde ese momento nos convirtió en sus mujeres. Nosotras teníamos miedo de denunciarlo pues él aseguraba nos mataría si lo delatábamos y por temor callamos», indicó la joven de 14 años. Las menores la noche de ayer, se encontraba atrapadas con llave y como pudieron sujetaron un martillo para romper el enorme candado que era utilizado como barrera y una vez fuera del domicilio corrieron desesperadamente a buscar ayuda en los vecinos, quienes enterados del hecho llamaron a la Policía Nacional del Perú. Lo manifestado por los vecinos de la cuadra cuatro de la calle Florida es que el denunciado tenía predilección por jóvenes de caseríos lejanos y que para convencer a sus padres les proponía estudios y un trabajo asegurado en la ciudad de Iquitos. “Su casa por dentro tiene cámaras de seguridad y es con lunas polarizadas siendo tanto el temor de que se sepa las cochinadas que les hacía a las pobres chicas. Más de dos meses que ellas llegaron desde Mazán y siempre veíamos manos que salían por las ventanas y rendijas pidiendo ayuda pero los vecinos por temor nunca denunciaron”, indicó un morador.

Lo que manifiestan los vecinos además es que el también violento hombre el año pasado trató de enterrar a su hijo fallecido en la huerta de su vivienda pero que las autoridades no se lo permitieron y tras ser conducido a la sede policial – este – manifestó que todo correspondía a una venganza de sus vecinos debido a su éxito económico. (M. Lizarzaburu)