Primera medida  

La primera medida que deberá hacer la alcaldesa de Punchana. Jane Donayre, es la limpieza de la calle Navarro Cauper. Desde hace tiempo, a cualquier hora del día  o de la noche, dicha avenida es bombardeada por los desperdicios. Los vecinos de uno y otro lado, los moradores cercanos o lejanos y hasta los mismos transeúntes, dejan sus montones de basura como si nada. A toda hora. Euler Hernández no ha podido poner orden en esa calle. Otras calles también sufren  de lo mismo. Pero es la Navarro Cauper la más importante y que merece la pronta atención de la autoridad entrante.

Primera medida en Iquitos

La primera medida que deberá hacer el alcalde de Maynas, Francisco Sanjurjo, es la limpieza acelerada de la avenida de El Ejército. De un tiempo a esta parte, a cualquier hora del día o de la noche, esa calle muestra montones de desperdicios. Los vecinos se han acostumbrado a sacar su basura a horas inadecuadas sin tener en cuenta el paso de los carros recogedores y acumulan los desperdicios. De tal manera que la calle en todo momento esta bombardeada por los montones de desperdicios. La alcaldesa Adela Jiménez no ha podido contra ese flagelo y se espera que el alcalde entrante  enfrente a ese caos evidente y cotidiano.

Medidas de los otros alcaldes

Los alcaldes de San Juan y Belén también tendrán que hacer sus primeras medidas contra la basura de todos los días. Resulta que en  muchas calles los vecinos se han acostumbrado a depositar los desperdicios sin fijarse en la hora del pase de los carros recogedores. Por eso es que a cualquier hora del día o de la noche muchas calles muestran montones de basura acumulada.  La tarea entonces es educar a los vecinos para que respeten la hora de la limpieza, para que estén alertas al paso de los recolectores y para que no acumulen en algunos lugares la basura de todos los días.

Nombramientos de prisa

Al parecer, el flamante gobernador de Loreto, Elisban Ochoa tiene prisa. Prisa por nombrar a los que ocuparan los altos cargos en su gestión. Y en reuniones partidarios, menciona el nombre de los afortunados que por ejemplo, dirigirán los destinos de la educación, la salud, la pesquería que ahora tiene otro nombre. Esperamos que esos nombramientos sean frutos del análisis, del cotejo de datos y de cifras y no una mera fórmula para escapar de las presiones que vienen de uno y otro lado. Esperamos que la prisa no sea enemigo de la eficacia.

Silencio del gallo

De pronto, cuando menos se esperaba, el gallo reclamón y llorón se calló en todos los idiomas. Dejó de quejarse, de mencionar la palabras fraude y otras hierbas y, al parecer, se resignó a su papel de perdedor. El papel de perdedor no es ni debe ser motivo de vergüenza. Es solo una circunstancia de la vida y de la lucha. Esa derrota puede convertirse en victoria en algún momento. De manera que el gallo tiene que pensar que existe el futuro y que exista la posibilidad de ganar en algún momento.

Nuevamente el desalojo          

Las autoridades de uno y otro pelaje deberían poner más atención antes del desalojo de los que ocupan algunos terrenos. Las invasiones son realmente un problema social. Evidencia a todos aquellos que no tienen un lugar donde vivir y que en la desesperación hacen el papel de invasores. Allí está resaltando la falta de espacio, de lugar, de vivienda. Y lo que las autoridades pueden hacer es brindarles su apoyo para que consigan un terreno donde vivir. Permitir los desalojos sin hacer nada nos parece una mala medida.

Notificación tardía

En el Poder Judicial se cuecen habas. Eso de notificar al propietario de un inmueble un día después de la fecha de remate nos parece una soberana metida de pata. Y también una muestra de la manera sospechosa como se maneja la justicia entre nosotros. A ese ritmo de acción la justicia se convertirá en letra muerta y el abuso campeará como si nada. Esperamos que esa citación a destiempo solo sea un error y no una manera de aprovecharse de la situación. Esperamos que nunca más ocurran casos como el que comentamos. Esperamos, por último, que la justicia sea justa.