Y nuevamente volvemos los peruanos, dicen que la mayoría, a sufrir por Paolo Guerrero luego que la TAS -máxima instancia de justicia del deporte mundial- decidiera endurecer su decisión final y le impuso 14 meses de suspensión al capitán del seleccionado peruano de futbol como castigo por haber ingerido sustancias prohibidas para un deportista en esa maldita taza de té en uno de los hoteles más “fichos” del país.

Cuando todo parecía indicar que el 9 de nuestra selección mundialista iba a lucir su futbol y la banda de capitán en Rusia, porque incluso ya venía jugando de manera oficial en el torneo brasilero y se dio el lujo el fin de semana de marcar un tanto de cabeza tras tiro libre de Trauco. Es decir, todo puesto en bandeja para que las cosas vayan de lo mejor en el ya tan cercano e importante torneo del balompié mundial. Pero ya era mucho demasiada belleza para los sufridos hinchas y aficionados de la blanquirroja.

Son muchas las cosas que se vienen diciendo desde que nos asaltó esta nefasta y lapidaria noticia, que llevó hasta a la mismísima doña Peta, madre de Paolo, a gritar a los cuatro vientos, sobre todo hacia la familia Pizarro, su indignación, dolor y frustración. ¡Qué madre no saca las garras por su crío… díganme ustedes, quién no? Ella está en todo su derecho, pero como todo ciudadano, tendrá que asumir las consecuencias de sus expresiones. Eso es otra cosa.

Pero lo que nos parece una tremenda exageración es que en la agenda de todo el mundo, principalmente los medios de comunicación, el tema Guerrero ocupa el primer lugar. Sin embargo creemos que más allá de apoyar y respaldar al depredador contra esta decisión que tiene un perfume casi igual al de un pescado mayaco, no debemos ser mezquinos con los integrantes del seleccionado de futbol. Con el equipo que dirige el profe Gareca. Porque el futbol es juego en sociedad, en conjunto, es la suma de esfuerzos, de talento y de técnica. Todos aportan, unos más que otros, de pronto, pero nadie en la vida ni Pelé ni Maradona ni Messi, han ganado un equipo solos.

Termino diciendo que el dolor es enorme, el sinsabor de que a uno de los jugadores más entregados e identificados del futbol peruano. Que ha dado muchísimos ejemplos de entrega y de dejar todo en la cancha por esa bendita camiseta. Pero eso no lo convierte en el todopoderoso, en el superstar Paolo y sus 10 acompañantes. Y eso que nos sirva para en estas épocas de campaña electoral y de caudillos por doquier, para decir que nadie es imprescindible peor en los partidos políticos. Solo nos queda, hoy más que nunca apoyar con todo a los muchachos de la selección, el mismo Guerrero ha declarado que por encima de lo que le está pasando él apoyará a sus compañeros a muerte. Eso y no una prueba o sanción pesa más para mí. Este muchacho es bueno y punto.

@RMezaS

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