Con esta tecnología, la entidad adscrita al Minam fortalece la seguridad alimentaria en la Amazonía. En lo que va del año, ya se han transferido más de 342 000 alevinos a los acuicultores loretanos.
En Loreto, lo que durante años parecía imposible para la acuicultura amazónica hoy empieza a cambiar. El Instituto de Investigaciones de la Amazonía Peruana (IIAP), adscrito al Ministerio del Ambiente, logró reproducir gamitana durante la época seca, rompiendo el paradigma que establecía que esta especie solo podía desovar en temporada de creciente, cuando las lluvias elevan el caudal de los ríos amazónicos entre noviembre y abril.
Como resultado directo de este éxito científico, en lo que va del año el IIAP ya ha transferido más de 342 000 alevinos de gamitana a los acuicultores locales, un logro que impulsa la economía regional y asegura el abastecimiento de los productores fuera de la temporada natural.
El trabajo de los investigadores se basa en un manejo especializado que combina selección genética, alimentación balanceada, control de temperatura e inducción hormonal. El primer paso consiste en identificar peces reproductores con mejores características físicas, mayor tamaño y resistencia. Estos ejemplares son conservados en estanques artificiales y reciben cuidados especiales para garantizar su capacidad reproductiva.
Los peces seleccionados reciben alimento balanceado rico en proteínas, elaborado principalmente a base de harina de pescado, lo que fortalece su desarrollo biológico y mantiene condiciones adecuadas para la producción de huevos.
Uno de los pasos más importantes es la inducción hormonal. Los especialistas aplican hormonas a las hembras reproductoras mediante inyecciones que estimulan el desove. Gracias a este procedimiento, unas pocas hembras pueden producir cientos de miles de huevos, asegurando la generación continua de alevinos para la piscicultura amazónica.
Otro componente decisivo es el control de la temperatura. Durante la época seca, los investigadores monitorean permanentemente el agua para evitar cambios bruscos ocasionados por los friajes amazónicos. Mantener una temperatura estable y cálida permite recrear condiciones favorables para que los peces se reproduzcan incluso fuera de su temporada natural.
Además de garantizar proteína de alta calidad durante todo el año, esta tecnología podría replicarse en distintas regiones y aplicarse a otras especies amazónicas como el paco, impulsando una acuicultura más sostenible y competitiva.




