En medio de arengas y pancartas, personal del Hospital Apoyo Iquitos “Cesar Garayar García” se movilizó hasta el Gobierno Regional de Loreto durante la paralización de 24 horas que acataron. 

La protesta se da por el mal estado en el que se encuentra el nosocomio y exigen que el gobernador Elisbán Ochoa entregue el nuevo nosocomio que hasta la fecha no termina su construcción, lo que solo perjudica a los usuarios.

“Estamos en una situación paupérrima que no garantiza la atención de los pacientes”, dijo uno de los galenos. 

Como ya es conocido, el hospital presenta el cielorraso deteriorado, divisiones de las áreas médicas con material prefabricado, las camas están oxidadas. Mientras que las paredes están a punto de colapsar, cada vez que el agua ingresa a todos los ambientes.

Al no encontrar una respuesta favorable en la culminación de la obra, advirtieron que la próxima semana radicalizarán sus acciones de lucha con un paro de 48 horas.