* Periodista César Hildebrandt recuerda posición de Cipriani.

En medio del actual escenario electoral, la Iglesia Católica en el Perú ha reiterado que no respalda a ningún candidato, marcando distancia frente a cualquier intento de vinculación política. Esta postura ha sido recogida por diversos medios como el diario La República y confirmada por autoridades eclesiásticas en distintas regiones del país.

No obstante, declaraciones recientes han generado debate, luego de que se señalara que, pese a esta posición institucional, en algunas jurisdicciones existirían posturas individuales de miembros de la Iglesia con afinidades políticas, particularmente en regiones como Loreto.

El periodista César Hildebrandt recordó que esta relación entre Iglesia y poder político no es nueva. Durante la década de 1990, en el gobierno de Alberto Fujimori, se evidenció una cercanía con sectores eclesiásticos, especialmente con el cardenal Juan Luis Cipriani, figura influyente en la vida pública de la época.

Según estos análisis, en aquel periodo se percibía un alineamiento entre parte de la jerarquía eclesiástica y el poder político, lo que generó cuestionamientos sobre la independencia institucional de la Iglesia. Este contexto también coincidió con el liderazgo del papa Juan Pablo II, durante una etapa de relaciones diplomáticas activas con el Estado peruano.

En la actualidad, si bien la Iglesia sostiene una postura oficial de neutralidad, observadores advierten que podrían existir manifestaciones individuales que no necesariamente representan la posición institucional, lo que abre nuevamente el debate sobre el rol de la religión en la política peruana.

En Iquitos la Iglesia Católica a través del Vicariato Apostólico de Iquitos tiene empresas que podrían apoyar a determinados candidatos.