La bitácora de mi madre

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Los padres siempre sorprenden. Dan puntadas por donde uno menos piensa. Es el caso de madre. Se resistía venir a la península de vacaciones. Era renuente. Había que tirar de ella en ánimos y motivación. El día que se vió sentada en el avión no podía dar marcha atrás. Me intrigaba verla entre las aguas dulces y en las saladas. Sus ojos que escrutan todo y, al mismo tiempo, lo va procesando todo. Es una suerte de personaje de García Márquez con sus latiguillos mordaces aliñados con ocurrencias irónicas que celebramos todos. Así que lo primero que me dijo al bajar del avión con su delicada voz, se nota que aquí hay más dinero. Bueno, sus palabras son para interpretarlas y estoy atenta a ellas. Así que uno de los viajes en tren, si mal no recuerdo a Toledo o Santiago de Compostela, buscaba afanosamente su bolso, y sacó luego de unos minutos de revuelo, una libreta de notas y un lapicero. ¿? Me dejó sorprendido. Y se puso a tomar notas de los destinos y llegadas a cada uno de ellos. Por más que le vencía el sueño entre un destino y otro, ella se despertaba y anotaba la hora y el destino, y seguramente alguna idea de lo que veía. Como las anotaciones son personales seguramente que nunca lo sabremos su contenido. Me señaló luego que ella anota todo y pasado el tiempo lo vuelve a leer y los rompe, dios me dije, que desperdicio ¿se imaginan leer lo que anotaba mi madre muchos años después? Ufffff sería la mar de interesante. Saber sus impresiones del viaje, sus pensamientos, su humor y mal humor también. Remarco que en la familia siempre tuvo esa vocación de registradora del tiempo. Es nuestra notaria numeraria del clan, fue interesante mirar por el rabillo del ojo cuando atravesaba el Archivo de Indias en Sevilla, miraba ese edificio mientras le explicaba su función en su tiempo. A ella no se le olvida nada (a veces le brota grumos de rencor por esa memoria), anota hasta las fechas del matrimonio de sus hijos e hija, y nos lo recuerda. Me dice con sorna y chispa que son notas de viajeros y no de viejeros.

http://notasdenavegacion.wordpress.com/

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