Luis Gómez fue el encargado de retratar los momentos más duros que atravesó Iquitos durante la pandemia por el Covid-19. Junto a su fiel compañera, una cámara con la que desempeñaba su función al interior de la gerencia regional de salud, es que decide unirse a los “Voluntarios de Dios”, un grupo de jóvenes que brindó ayuda de manera desinteresada.
Pro y Contra dialogó con él y nos contó como es que nace la iniciativa de plasmar el trabajo de estos voluntarios para que puedan ser recordados en un futuro.
“Quise retratarlos para la prosperidad, porque mientras el equipo médico, muchas veces, no quiso participar del proceso de recuperación de los pacientes, ellos sin ser personal de salud decidieron utilizar sus habilidades para restaurar las camas para la cantidad de pacientes”, comentó.
Guarda en su memoria diferentes etapas de esta época, desde que llegaban los pacientes enfermos, sus familiares sufriendo, el recojo de cadáveres y su disposición final. Le tocó salir y medir con cuidado cada situación para no arriesgar su salud ni exponer a los demás.
“Hice trabajos para el Colegio Médico, para compilar fílmicamente su traslado. Eso marcó mi vida, porque vi a un médico al que le hicieron la prueba para que pueda resistir el vuelo, pero falleció y en su lugar fue otro. Viví todo esto sin ser parte del personal, mucha gente en el hospital te pedía ayuda”, contó como parte de su experiencia.