El escenario político peruano recibe nuevamente a Yonhy Lescano Ancieta, quien ahora lidera la propuesta presidencial del partido Cooperación Popular. En una conversación con la Red de Medios Regionales del Perú, el candidato buscó sacudirse del pasado reciente de su antigua agrupación, Acción Popular, asegurando que él no tiene ninguna relación con los parlamentarios cuestionados por actos de corrupción. Su estrategia electoral se aleja de los discursos técnicos tradicionales para centrarse en soluciones que califica como directas y necesarias.
Una de sus banderas más ambiciosas es la adquisición de un satélite de telecomunicaciones propio para el país. Con esta tecnología, el candidato planea llevar internet gratuito a cada niño en los rincones más profundos de la sierra y la selva, donde la fibra óptica simplemente no existe. Lescano sostiene que la educación no puede esperar al avance lento de las empresas privadas y que el Estado debe tomar las riendas de la conectividad nacional.
Otra de las propuestas que genera conversación es la implementación de una remuneración para las amas de casa de los sectores más pobres del territorio. Según el líder de Cooperación Popular, esta medida no es solo un apoyo asistencial, sino una herramienta de lucha contra la violencia familiar. Al otorgar independencia económica a las mujeres, ellas tendrían la fuerza para romper ciclos de abuso y no depender de parejas violentas para el sustento de sus hijos.
En la misma línea de servicios públicos, Lescano propone transformar el sistema sanitario mediante el modelo de salud las 24 horas. Su plan consiste en que los hospitales atiendan en tres turnos: mañana, tarde y noche. Para lograrlo, plantea pagar horas extras a los médicos y enfermeras, garantizando que los pacientes encuentren atención inmediata y no tengan que esperar meses por una consulta o cirugía.
Infraestructura y recursos estratégicos bajo la lupa
Para destrabar las grandes obras que el Perú necesita, como el Aeropuerto de Chinchero, Lescano propone abandonar el modelo de licitaciones tradicionales que suelen terminar en arbitrajes o corrupción. En su lugar, aplicará los convenios de gobierno a gobierno de forma masiva. Él confía en que países con mayor experiencia técnica asuman la responsabilidad del cumplimiento de los cronogramas, evitando que las empresas privadas sigan «haciendo trampa» al Estado.
Además, mantiene una postura firme sobre los recursos naturales y las industrias estratégicas. El candidato rechaza cualquier intento de privatizar Petroperú y exige una renegociación de los contratos ley con las compañías mineras. Considera que estos documentos se redactaron bajo esquemas de entrega y corrupción, por lo que el Estado debe sentarse a discutir mejores beneficios económicos y controles ambientales más estrictos para frenar la contaminación.
Finalmente, en cuanto a la seguridad, el candidato se distancia de soluciones radicales como la pena de muerte o abandonar los tratados internacionales. Para él, la solución real pasa por una reforma del sistema penitenciario que corte de raíz la corrupción interna, impidiendo que los delincuentes sigan dirigiendo bandas desde los penales mediante el uso de celulares.
Lescano enfatiza que un presidente debe conocer la realidad de su país caminando las provincias, como él hace ahora viajando por tierra. Defiende que el liderazgo no se delega en equipos de marketing o técnicos ajenos a la realidad social, sino que reside en la trayectoria y la conducta intachable de quien aspira a dirigir los destinos de la nación. Su propuesta busca conectar con el ciudadano que se siente abandonado por un Estado que, a su juicio, ha servido más a intereses privados que al bienestar común.





