Un techo en avanzado estado de deterioro mantiene en riesgo permanente a peatones y comerciantes en la tercera cuadra del Jr. 28 de Julio, en pleno centro de la ciudad, luego de que las recientes lluvias intensificaran las grietas y el desprendimiento de parte de la estructura.

La edificación, ubicada exactamente en el número 356 y a pocos metros de una zona de alto tránsito peatonal cercana al Arco del Triunfo, presenta tejas desplazadas, rajaduras visibles y secciones del techo que permanecen sostenidas de forma precaria. Según se observa en el lugar, un fragmento de la estructura ya comenzó a desprenderse y podría colapsar con nuevas precipitaciones.

Como medida preventiva, se colocaron bloques plásticos y cinta de seguridad para restringir el paso por el frontis del inmueble. Sin embargo, estas acciones no eliminan el peligro, ya que el deterioro se extiende a otras partes del techo y el tránsito de personas continúa siendo constante en la zona, donde operan tiendas, restaurantes y otros comercios.

Inquilinos y comerciantes señalaron que no son propietarios del predio y que han solicitado información sobre una posible reparación o intervención, tanto a los dueños como a las autoridades correspondientes. Hasta el momento, aseguran no haber recibido respuesta concreta sobre una evaluación técnica ni sobre trabajos de refacción. Indicaron también que, si bien personal de serenazgo acudió al lugar, no se les comunicó ninguna decisión respecto al inmueble.

Esta situación no es aislada. A nivel nacional, el Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci) ha advertido que las lluvias intensas incrementan el riesgo de colapso en viviendas antiguas y edificaciones sin mantenimiento, especialmente en zonas urbanas con infraestructura envejecida. Según reportes del organismo, cada temporada de lluvias se registran emergencias vinculadas a desprendimientos de techos y muros, principalmente en inmuebles construidos hace varias décadas.

Vecinos del sector indicaron que el deterioro es visible desde hace tiempo y que las lluvias de los últimos días aceleraron el daño estructural. La preocupación se extiende no solo por esta vivienda, sino por otras casonas antiguas del entorno que presentan condiciones similares.

Mientras no se determine una intervención formal ni se declare la situación en emergencia, el riesgo para transeúntes y trabajadores de la zona permanece latente en una de las vías más transitadas del centro urbano.

  • Versión resumida, lee la información completa en la edición impresa y la edición digital de Jornada

Lea la nota original aquí o visita el medio Diario Jornada

 

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí