*Los docentes y escritores tenemos que asumir el compromiso para que las generaciones conozcan lo que se hizo contra los indígenas en ese período en el Putumayo, Ucayali y Marañón.
El escritor e investigador loretano Gerald Rodríguez sostuvo que la literatura tiene un papel fundamental para recuperar la memoria de uno de los episodios más dolorosos de la Amazonía peruana: la época del caucho. Durante la presentación de la Trilogía de la Época del Caucho, afirmó que las nuevas generaciones deben conocer la historia desde una mirada amazónica y no solo desde las versiones tradicionales.
«Desde la literatura vamos a entender la época del caucho», señaló Rodríguez al explicar que sus investigaciones buscan reconstruir los hechos ocurridos en diferentes regiones amazónicas, donde miles de indígenas fueron sometidos a violencia, esclavitud y exterminio.
El autor recordó que la violencia contra los pueblos originarios no comenzó con el auge del caucho, sino que tiene antecedentes desde la época colonial, una realidad que ha investigado recorriendo distintas comunidades amazónicas.
«He viajado por gran parte de la Amazonía investigando la violencia contra los pueblos indígenas. Es una historia que viene desde la colonia y que continúa con distintos procesos de explotación», indicó.
Rodríguez señaló que muchas veces la historia oficial ha dejado de lado el protagonismo de los pueblos amazónicos y de sus líderes.
«Se suele destacar únicamente las gestas andinas, pero se conoce muy poco sobre la resistencia amazónica. Juan Santos Atahualpa, por ejemplo, encabezó una rebelión para impedir que los pueblos asháninkas siguieran siendo sometidos por el sistema colonial y las misiones religiosas», expresó.
El escritor explicó que actualmente trabaja una serie de novelas históricas inspiradas en los procesos de violencia sufridos por los pueblos amazónicos. Entre ellas mencionó La guerra del olvido, centrada en el pueblo asháninka durante la época del terrorismo, además de nuevas obras dedicadas al periodo colonial y a la explotación cauchera.
Respecto a La casa de las fronteras, Rodríguez señaló que la novela busca explicar cómo el auge del caucho transformó económicamente a Iquitos, pero también evidenciar el enorme costo humano que significó ese desarrollo.
«Muchas veces solo se recuerda la modernidad que dejó el caucho, pero poco se habla del sufrimiento y del exterminio que vivieron miles de indígenas», afirmó.
El investigador precisó que los abusos no estuvieron limitados al Putumayo, sino que se extendieron por gran parte de la Amazonía peruana.
«No estamos hablando únicamente del Putumayo. Estamos hablando de toda la Amazonía peruana: del Ucayali, del Marañón, del Huallaga, de Iquitos y de muchas otras zonas donde también existieron caucheros que utilizaron mano de obra indígena bajo condiciones inhumanas», manifestó.
Rodríguez recordó que el diplomático británico Roger Casement, quien investigó los crímenes cometidos durante el auge cauchero, documentó la magnitud de las atrocidades, dejando uno de los testimonios más importantes sobre ese periodo.



