[MADRE SE DESCUIDÓ POR UNOS SEGUNDOS].

“Al encontrar el cuerpo de hijo la barriga lo tenía hinchada por el agua que había tragado, uno de los bañista me dijo que aún tenía vida, es por ello que lo llevamos al hospital y hoy acepto que fui un descuido que nunca ocurrirá en mi familia”, agregó la apenada madre.

Un descuido fue fatal para una familia quien perdió al mayor de sus hijos ahogado en la playa del amor ubicado al margen izquierdo del rio Itaya en el distrito de Belén. La familia decidió refrescante por el sofocante calor que abraza la ciudad el último martes en la tarde, sin embargo en un abrir y cerrar de ojos, lo que parecía ser sacado de una película de terror, lo vivió en carne propia la señora Elia Arimuya de 27 años, ante la desaparición del pequeño los bañistas hicieron poco o nada para rescatarlo de las garras de la muerte.

Se trata de José Ramírez Arimuya de 10 años, quien junto a su madre y su hermano en brazos zarparon a bordo de un peque-peque hacía la mencionada playa y así calmar el calor que sentían, el lamentable hecho ocurrió mientras que Elia retiró por unos segundo del agua para ir a orinar dejando a José jugando con otro niño lugareño y cuando regresó encontró a su acompañante pidiendo auxilio, “me retiré sólo un par de minutos del agua y dejé a mi hijo con su amiguito, fue una desesperación terrible cuando observé al niño pidiendo ayuda, grité lo más fuerte que pude y los bañistas lograron sacarle del agua mientras buscaba desesperadamente a mi hijo, luego que el niño reaccionó me dijo que mi José había desaparecido lo buscados pero todo esfuerzos que hacíamos era en vano”, sostuvo la apenada madre con lágrimas en los ojos. Al cabo de una hora con la ayuda articulado de todos los concurrentes lograron dar con el cuerpo al promediar las 5 de la tarde con el pulso débil, sin más demoras trasladaron e frágil cuerpo hasta el hospital Apoyo Iquitos, donde el médico de turno indicó que se encontraba sin signos vitales. (angel_prensa007@hotmail.com)