Toda repetición es una ofensa

Dice mucho de un país que los líderes políticos sean grises o en su defecto que quieran volver a repetir un cargo de trascendencia para la nación como es el caso de ser jefe de gobierno o jefe de Estado. En el caso español el opaco sistema político ha parido líderes tan grises como Zapatero o Rajoy, hombres de partido que se han comido carros y carretas para llegar al poder, sin ningún carisma y que no transmitían, y no transmiten, emociones de cambio. Es como si los partidos fueran producto de una maquinaria que arroja objetos al margen que sean malos o buenos y lo peor, muchas veces, con fecha de caducidad. Ni siquiera pueden hablar más de cinco minutos sin un papel en la mano porque carecen de retórica y si la tienen es vacua como el alma de ellos, es un serio defecto industrial. El caso peruano es otro de ellos donde amasamos líderes con intereses retorcidos como es el caso de Humala, García Pérez, Toledo o Lourdes Flores, entre otros, la narrativa emocional de esos líderes políticos dejan mucho que desear [en el caso amazónico la situación es preocupante, más con líderes políticos con responsabilidad de gobierno y que no dan la talla, son simplemente mediocres]. El caso más patético es el de García Pérez que parece que él y la corrupción son almas gemelas, salvo prueba en contrario. Digo patético porque su pasado político nefasto de los ochenta no fue óbice para que obtuviera la presidencia de la República en el año 2000 aunque para esta última oportunidad haya desmontando y liquidado alguna astilla social que le quedaba a su partido. Ya lo dijo una exministra de economía de su gobierno que él es un liberal y el Apra como partido es dúctil para líderes como él. A buenas horas mangas verdes como dicen por aquí. Es un camaleón que ahora intenta por tercera vez a la presidencia de la República [la revocatoria a Villarán le ha salido el tiro por la culata], dios nos coja confesados. Lo dijo Felipe Gonzáles de los expresidentes de gobierno que son como los flores chinos, no se sabe donde ponerlos. Pero García Pérez, de un ego descomunal como la catedral de Lima, quiere romper ese dicho a pesar de los temores que le infunda la mujer del presidente Humala.

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1 COMENTARIO

  1. Ojalá que le digan esto también a Yván Vásquez:»Toda repetición es una ofensa»…..Sobretodo si van a destrozar la ciudad.

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