Retratos y sonrisas

Retratos y sonrisas

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A lo largo de mis caminatas matutinas por El Retiro ambulo con mil cosas dándole vueltas en mi cabeza. Aquellos problemas- nudos, muchas veces, encuentran respuestas y soluciones a lo largo de ese recorrido. Casi siempre voy con una o dos cosas que no puedo resolver y voy dándole posibles respuestas en el paseo. Es por eso que se me hace poco comprensible aquellas personas que salen hacen deporte: caminar, correr a lo largo de este parque con auriculares a todo volumen, hablando o mandando mensajes por el móvil, adiós descanso digo para mis adentros. Esa gente no se detiene por un momento, es adicta a estar conectados o que por su cabeza siempre esté lleno de cosas; en modo conectado, suelen decir los más jóvenes. Da igual que haga sol o nubarrones, ellos y ellas, están en sus burbujas virtuales. No se ponen a pensar, por unos minutos, de manera más sosegada. Es el signo de los tiempos. Así entre esas variopintas actitudes tenemos que en el estanque del parque, por lo general, hay mucha gente que está tomándose fotos. Por cada paso suena un clic. El clic está al margen de que un grupo de música tocando jazz, unos magos haciendo ilusiones y piruetas al público infantil, personas que retratan a los peregrinos, barcas que funcionan a energía solar. Me detengo en las fotos que tiene mucha miga. Cuando posan las personas teniendo detrás al estanque (en una estampa presumiblemente bucólica) ellas sonríen, sus rostros, por unos segundos, cambian, chispean y sonríen ante la cámara, se muestran generosos y contentos ¿será por ese dicho que el rostro es el espejo del alma y, por eso, quieren salir sonrientes? No lo sé. Pero en cambio yo con las fotos tengo una relación tensa, de ansiedad, de no saber esperar, por lo general, salgo con cara de pocos amigos ¿es el espejo del alma? No, es mi actitud (supongo por los kilos de timidez) de querer zafarme de la cámara cuantos antes, es como si violentaran mi yo. F trata de tomarme una foto y salgo refunfuñando conmigo mismo. ¿Recuerdan ustedes alguna foto de Ludwing Wittgenstein sonriendo? en algunas apenas, esboza una levísima sonrisa. O a Samuel Beckkett mostrándose a carcajadas en las fotos. O a César Vallejo sacando la mejor de las sonrisas ante la cámara fotográfica. Pues eso, algunos tenemos una tensa relación con ese artilugio que nos retrata una parte del alma.

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