En realidad ninguna es mejor que la otra, cada una tiene sus propios beneficios, pero mantener una condición física y una buena salud, sólo depende de ti y de tus objetivos. Sólo te recomendamos no correr antes de caminar.

Caminar:

Lo recomendable es que diario demos 10,000 pasos, pero si estamos acostumbrados a una vida sedentaria esto se nos hará un verdadero infierno, por lo tanto comienza a dar 1,000 pasos más de lo que normalmente caminas.

-Pros:

Todos pueden hacerlo, no importa el género, la edad o la condición socioeconómica, porque prácticamente lo puedes hacer en cualquier lugar.

Si sufres de las articulaciones, es buena, pues tiene bajo impacto articular y corres menos riesgos en lesionarte.

Es la opción ideal para empezar a hacer ejercicio.

Fortalece tus músculos y huesos.

Comienzas a crear condición.

-Contras:

Quemas pocas calorías.

Trotar:

Ni caminar ni correr, trotar es mantener un paso constante y generalmente con una zancada promedio.

-Pros:

Quemas más calorías y bajas de peso. Especialmente porque al mantenerse en un rango de frecuencia cardiaca moderada, las calorías que quemas son grasa.

Fortaleces los huesos de la espina dorsal.

Reduces en un 50% el riesgo de padecer una enfermedad cardiaca o de sufrir un infarto.

-Contras:

Si no usas el calzado adecuado te puedes lastimar.

Necesitas obtener técnica para que no te duelan las rodillas, las caderas o los tobillos.

Correr:

Con todas las anteriores la única diferencia es la velocidad con la que prácticas. Requiere mayor condición física, fuerza, resistencia y buena técnica, pues es un ejercicio que eleva tu frecuencia cardíaca en menor tiempo.

-Pros:

Quemas muchas calorías pues demanda mucho esfuerzo.

Bajas de peso.

Por todo el esfuerzo que realizas, después de 20 a 30 minutos sigues quemando calorías.

Fortalece los músculos.

-Contras:

Quemas más calorías, pero si la velocidad a la que lo haces es muy alta, comienzas a quemar músculo.

Necesitas llevar una dieta apropiada