Que vivir en unión libre es un acto pecaminoso, eso ya quedó en el pasado. Hoy cada quien vive el amor a su modo. Muchos consideran que vivir juntos antes de formalizar la relación en matrimonio, es la mejor forma de llevar la relación al siguiente nivel. Se trata de evaluar la (verdadera) compatibilidad que hay entre los dos.

Muchos psicólogos comentan que es conveniente vivir juntos, porque al conocer a la persona con la que deseas establecer una relación para siempre, se puede comprobar qué tan bien se van a llevar como pareja (a largo plazo).

Otros, en cambio, afirman que vivir en unión libre pone en riesgo por completo la relación. Dicen que al pasar por esta etapa, la relación estaría condenada al fracaso. Creen que al conocerse lo suficiente antes del matrimonio, la magia y los momentos especiales se pierden debido al tiempo que ya han convivido juntos. La decisión es solo tuya (suya). Nos toca darte los pros y los contras, elige sabiamente:

Pros

  • Sin sorpresas. Esto te puede ayudar a saber si son compatibles o no antes de dar el sí en el altar y saber si realmente lo quieres “hasta que la muerte los separe”.
  • Ahorra. Dos cabezas piensan mejor que una y, sin duda, dos sueldos rinden mejor que uno.
  • En las buenas y en las malas.  Esto te permitirá ser un poco más tolerante ante malos hábitos.
  • Comunicación efectiva. Las peleas les pueden servir para comunicarse mejor.
  • Del 1 al 10. No es lo mismo tener relaciones sexuales esporádicamente a tener una vida sexual más activa.

Contras

  • Cuando la costumbre es más fuerte que el amor. La relación puede volverse monótona (antes de tiempo).
  • Tu estilo de vida. Puede pasar que tu pareja no pueda solventar en algún momento de la convivencia los gastos que tienen juntos.
  • Más vale que digan aquí corrió que aquí murió. Quizá te rindas (también antes de tiempo).