El futbol es pasión y disciplina

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Freddy Medina Ríos:

El futbol es una profesión maravillosa, si lo sabes llevar y encaminar, llegarás lejos. Yo agradezco a todos los entrenadores que siempre me aconsejaban en cómo debo seguir esta carrera.

Lo que se hereda no se hurta. En mis genes está la pasión por el futbol. Esas fueron las palabras del exjugador Freddy Alexis Medina Ríos quien recordó con añoranza aquellos años de su vida cuando se convirtió en el mejor jugador loretano.

El “charapa” como era conocido por sus compañeros de pelota, recorrió varios equipos y clubes para poder desarrollarse como profesional.

Este exjugador ama al 100% el deporte y cree que todo lo que sabe es gracias a todos sus entrenadores, sobre todo que lleva en su sangre el futbol ya que su papá era un reconocido futbolista, más conocido como el “Chueco Medina” tenía el estilo de juego del popular Garrincha el brasilero.

En este reportaje conoceremos más de esta estrella del futbol que brilló en aquellos años del 70 y nos contará como se inició, sus anécdotas, su pasión y todo.

¿Cuándo diste el primer brinco a la cancha?

Recuerdo que en el año 77 tenía 8 años y me gustaba jugar el fútbol, fue entonces que gracias al apoyo de mi hermano Antonio Medina fue quien me llevaba a todas mis prácticas e ingrese al club Padheli Sport de pelota de trapo, Ahí empecé mi sueño y gracias a él aprendí muchas cosas.

¿Te apasiona el futbol, por qué?   

Sí me apasiona y mucho, creo porque herede el don de mi papá “chueco” Medina. En mi familia había un gran deportista aunque nunca lo vi jugar, de ahí nació esa pasión porque lo llevo en la sangre.

¿Después de pelota de trapo  que equipos más integraste?

Cuando tenía 14 años pasé a la Primera División al club Ex Alumnos Agustinos. En mi adolescencia pasé por el equipo Capitán Clavero, de ahí a Libertad Iquitos, Copa Perú con el CNI y después a la selección de Perú.

¿En qué posición jugabas?

Desde que me inicié juagaba en posición central. Para mí fue lo mejor entregar todo en la cancha y en cada partido.

¿Cuéntanos como fue tu pase a la blanquirroja?

Estaba jugando la final de la Copa Perú en el 84 con el CNI, hice una jugada maravillosa y los técnicos vieron el gran papel que hice y fue ahí que me eligieron. Me quedé en la selección peruana y jugué un sudamericano en Colombia y Armenia.

¿Qué sentiste cuando te eligieron para ser parte de la selección?

No te imaginas, fue un momento maravilloso y no lo podía creer, tenía 19 años. Ese día agradecí tanto a Dios por esta oportunidad, a los técnicos y a todos que confiaron en mí. El profesor Miguel Company me dijo que todo este logro era por mi esfuerzo.

¿Quiénes fueron tus compañeros en la selección?

Roberto Palacios, Flavio Maestri, Nolberto Solano,  un grande amigo: cada vez que viene siempre nos reunimos.

¿Alguna anécdota que recuerdas?

Estaba en la blanquirroja y nos fuimos a Argentina a jugar, yo por primera vez iba, me sorprendí ver un hotel de 45 pisos y nosotros llegábamos al piso 34 pero lo gracioso es que vi mujeres en toples desde el cuarto y todo era de vidrio, estábamos frente a una playa. Me quedé con la cara pegada al vidrio y en ese momento sentí un cachetadon que me metió el Chorri. Recuerdo que me dijo: Oye cholo que estás mirando, acaso nunca viste a una mujer así? y todos se mataron de la risa. Hice reír a todos mis compañeros. (Risas)

¿Alguna vez te lesionaste al enfrentarte a otro equipo?

En todos los partidos que juagaba siempre me encomendaba a Dios, y durante los 15 años que me dedique al futbol nunca tuve una lesión.

¿Alguna chapa que te hayan puesto?

Siempre me llamaban por mi nombre pero había momentos en que se le escapaba al entrenador y me decía charapa delante de todos. Después muchos me decían “El charapa” con ese dejo que nos caracteriza. A mí no me molestaba al contrario me sentía orgulloso porque un loretano estaba en la selección.

¿Después de este pase a que equipo integraste?

Terminé de jugar por la selección y después pasé a formar parte del equipo de Manucci de Trujillo donde el entrenador fue Julio Cesar Uribe. De ahí me fui a Ciclista Lima donde el entrenador era Fernando Cuellar. También jugué en Universitario de Iván Brizic, en la Loretana de Pucallpa donde el entrenador fue Roberto Challe, después pasé a Alianza Atlético de Sullana con Teddy Cardama de DT. Así mismo jugué en Atlético Minero de Matucana dirigido por Tito Chumpitaz. Finalmente después de hacer esta gran carrera profesional en el 2000 volví al CNI y ahí acabé. Fueron 15 años de pasión por el futbol.

¿Cuál era tu frase o qué aplicabas antes de entrar a la cancha?

Yo me encomendaba a Dios y le agradecía por todo. Mi frase era confiar en mí, que yo todo lo podía hacer y me lo creía. Aparte de aplicar una disciplina y sobre todo responsabilidad, cumplía con todo.

¿Crees que hay buenos jugadores en Iquitos?

Hay bastante material humano, solo falta que uno mismo se mentalice y trabaje en eso, todos que quieren llegar lejos deben ser aplicados y no ver al futbol como una ganancia o chancito. Aquel que piense solo en eso no sirve para el deporte, porque en su mente estará hacer dinero, juergas y mujeres. Lamentablemente pasa eso, pero hacer una carrera brillante no todos lo logran. Se puede lograr grandes cosas pero dependerá de ellos, con sacrificio, pasión y responsabilidad. En nuestra ciudad hay grandes jugadores y cuando los de afuera nos ven jugar se sorprenden porque hay talento.

Qué mensaje darías a los niños y jóvenes que quieren ser grandes futbolistas

A los niños y jóvenes loretanos les dijo que si quieren entrar y hacer una maravillosa carrera con este deporte lo pueden lograr, pero todo esto dependerá de ellos mismos. Tienen que mentalizarse que todo lo pueden lograr y con esfuerzo, con responsabilidad llegarán a su objetivo.

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