La renuncia tardía

La renuncia tardía 

El señor Tadeo Terry, prefecto de Loreto,  no supo renunciar a tiempo ni irse a su casa a hora puntual y fue sacado del cargo a patadas. Igual pasó con el señor Temístocles Molina, otro prefecto, que fue embarcado a la mala en la nave Cahuapanas y embarcado con rumbo desconocido. El señor Miguel Tina no abandonó el cargo a tiempo. Renunció después de tanto, después de mucho y, afortunadamente,  nadie le sacó a la fuerza ni le embarcó en veloz nave. Presentó su carta de salida y se fue a su casa. Civilizadamente.

Lo que no fue tan civilizada fue la actitud de una mayoría que no supo actuar con altura y prefirió prolongar las cosas, esquivar el bulto. Todo por no dar la razón a la minoría del directorio que cuestionaba al saliente funcionario. Esa mayoría defendió lo indefendible, buscó varias patas al gato, otras orejas al puerco, varias colas al perro. Todo para no dar la razón a los otros. En ese absurdo se entrampó esa empresa floreciente y debido a ello perdió la oportunidad de crecer. Y en el mundo financiero el que no crece muere. Ojalá que ello no suceda con la Caja Maynas.  Pero ese entuerto que demoró más de la cuenta,  nos deja la sensación de una sociedad bastante inmadura que se aferra a la patada del burro solo para no dar la razón al otro.

Solo por eso. Fuera de la razón o de la eficiencia. Cuánto perdió esa entidad porque esa mayoría no decía nada, no ejecutaba ninguna medida contra un funcionario que había perdido la confianza debido al ocultamiento de información. Cuánto perdieron los socios de esa entidad con la negativa oficial a que la Caja funcione en Lima, en Miraflores. Todo por no echar en fuga las necedades y enfrentarse al hecho de que las cosas andaban mal  con un funcionario de esa índole.

One comment

  • la lupe

    prefectos a esta altura de la historia no deben existir. Hace siglos que en el Peru desterramos a virreyes y otras lacras autoritarias. No debemos sentir respeto ni sumision a quien detenta un pseudo poder. El poder deviene de la eleccion popular. Autoridades nombradas a dedo recibiendo salarios y privilegios es una bofetada a la aspiracion desentralizadora del pais.